Ultracavitación

La ultracavitación o llamada también liposucción sin cirugía es una de las novedades en tratamientos reductores de este último tiempo es la ultracavitación.  Es una alternativa no quirúrgica para la remodelación corporal.

La Ultracavitación es una terapia ultrasónica que actúa generando microburbujas en el interior del tejido graso (proceso llamado cavitación), las cuales implosionan y luego estallan haciendo que el adipocito libere su contenido (este contenido graso pasará por hígado, riñón, arterias, venas y corazón, y sus desechos serán eliminados través del sistema linfático y la orina).Ultracavitación en abdomen.

La ultracavitación es una terapia mucho más profunda y potente que los ultrasonidos convencionales. Mediante este método se emiten ondas ultrasónicas de baja frecuencia, que los depósitos grasos son incapaces de seguir. Las células adiposas se comprimen y descomprimen a una velocidad de entre 36.000 y 44.000 veces por segundo, hasta explotar. El estallido de las microburbujas es preciso y no daña la microcirculación, no produce inflamación ni alteración de los tejidos circundantes, con lo cual no se necesita tiempo de reposo tras el tratamiento. Es un método no invasivo que no tiene los factores de riesgo propios de cualquier operación.

Tiene un efecto positivo en la circulación sanguínea, estimula la generación de colágeno, elimina toxinas, aumenta el tono y la elasticidad de los tejidos, mejora el aspecto de piel de naranja.

Está indicada para combatir la celulitis y las adiposidades localizadas. Consigue eliminar la acumulación de grasas de zonas localizadas, reduciendo centímetros, sin embargo no es un método para perder peso sino un complemento muy eficaz para acompañar tu dieta adelgazante y tu programa de ejercicios regulares. Abordar tu tratamiento de manera integral es lo que te recomiendo. Se puede complementar con otras técnicas como: ultrasonido, mesoterapia, presoterapia o drenaje linfático manual, plataforma vibratoria. Algunos médicos sugieren aplicar ultracavitación para tratar el tejido de manera previa a una liposucción o para realizar retoques luego de la operación.

La ultracavitación permite tratamientos cortos, con resultados duraderos y visibles desde las primeras sesiones. No produce dolor ni molestia alguna, no requiere anestesia ni preparación previa, y permite volver a la vida normal inmediatamente después del tratamiento. No se aplica ultracavitación cuando hay heridas u otras patologías en la zona a tratar, prótesis metálicas, alteraciones de la sensibilidad cutánea, alteraciones de la coagulación de la sangre (várices, antecedentes recientes de tromboflebitis o flebotrombosis). No está indicado para personas tienen problemas hepáticos o renales; tampoco para embarazadas ni en portadores de marcapasos.

En cuanto a la frecuencia de las sesiones, existen diferentes criterios: algunos recomiendan sesiones cada 48-72 horas, otros una vez a la semana, otros una o dos al mes. Esta marcada diferencia se da por los distintos aparatos y técnicas que se emplean. Cada fabricante tiene sus protocolos de trabajo indicados para el tratamiento con su producto.

Lo que es importante es respetar los tiempos del organismo a la hora de eliminar toda la materia grasa que se removió en la sesión para no saturar a los órganos con un envío masivo de grasas cada pocos días.

La duración de cada sesión es de 10 a 15 minutos por cada zona a tratar (nalgas, piernas y abdomen, por ejemplo). Antes y después de cada sesión se recomienda beber abundante agua y hacer ejercicio suave.

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