Tónicos faciales

El tónico facial es un buen aliado para complementar el cuidado cosmético. Cuando está bien formulado completa la limpieza facial y normaliza la piel para dar paso a su humectación y nutrición.

Las lociones o tónicos son preparaciones líquidas o semilíquidas que, de acuerdo a la proporción de sus componentes y el activo principal, cumplen diferentes funciones; así tenemos lociones descongestivas, humectantes, antisépticas, secativas, astringentes, exfoliantes, etc. Se componen de una base acuosa, una fracción alcohólica, un agente humectante, acidificantes y sustancias funcionales. frascos de cosmética

Las lociones son de aplicación superficial y resultan un vehículo cosmético de fácil adaptación para todos los biotipos cutáneos. Actualmente, son formuladas con una amplia variedad de hierbas, agentes anti-irritantes, suaves astringentes, antioxidantes y/o ingredientes que ayudan a complementar los pasos de una rutina de cuidado de la piel.

Una función importante que tiene que cumplir el tónico es normalizar los caracteres estéticos (ejemplo: loción astringente para los poros abiertos) o funcionales (ejemplo: loción descongestiva para una piel irritada). Otra importante condición es la de restablecer el nivel de PH de la piel.

Según la proporción de agua, alcohol y agentes humectantes las lociones se clasifican en:

  • hidroalcohólicas: 70% de agua,20% alcohol etílico,10% poliglicol
  • hidroglicólicas: 70% de agua, 1% alcohol etílico, 29% poliglicol
  • gliceroalcohólicas: 25% de agua, 5% alcohol etílico, 70% poliglicol

A modo general, las hidroalcohólicas y gliceroalcohólicas cumplen funciones de asepsia, astringencia o sirven para secar la superficie cutánea. Las acuosas y las gliceroacuosas son humectantes, emolientes, balsámicas.

A continuación podrás leer una descripción de algunos tipos de lociones que puedes encontrar en el mercado cosmético:

  • Desmaquillantes: diseñadas para la higiene facial remueven el maquillaje y los detritus de la piel. Contienen agentes limpiadores (que serán suavizantes y no irritantes si son formulaciones de calidad).
  • Descongestivas: de efecto refrescante y calmante suelen contener extractos herbales desinflamantes y suavizantes. Diseñadas para las pieles sensibles o sensibilizadas a causa de agentes externos (químicos, físicos, biológicos).
  • Humectantes: de efecto hidratante, refrescante y emoliente, combaten la sequedad de la epidermis recomponiendo el manto hidrolipídico. Diseñadas para pieles normales, mixtas y secas.
  • Astringentes: ayudan a controlar el exceso de sebo en la superficie cutánea. Tienen sustancias liponormalizantes de acción vasocontrictora que cierran y estiran el tejido orgánico, conductos y orificios disminuyendo las secreciones. Diseñadas para pieles grasas y acnéicas.
  • Secativas: equilibran y controlan el exceso de oleosidad. Suelen tener acción antiséptica, exfoliante y descongestiva. Ideales para pieles seborréicas y acnéicas.
  • Renovadoras: de efecto exfoliante y despigmentante suaves, renuevan la capa córnea en forma paulatina y regulada. Contienen agentes como ácido glicólico, salicílico, láctico, etc. Indicadas para los diferentes biotipos cutáneos, dependiendo de la proporción de sus componentes y el activo utilizado.

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Microdermoabrasión

Si tienes la piel con arrugas y cicatrices superficiales, coloración irregular o acné puedes ser una candidata para la microdermoabrasión.

En los últimos años, han ido tomando auge los llamados sistemas de “agresión controlada”, que tienen por objeto la regeneración del tejido. La microdemoabrasión pertenece a este grupo de procedimientos estéticos, y consiste en la remoción mecánica y controlada de los estratos córneo y granuloso (epidermis). En los gabinetes de estética, este tipo de abrasión se realiza con fresas de diferente granularidad (puntas de diamante) o por medio de la explusión de cristales de óxido de aluminio que impactan en la piel. Mientras que en este último los cristales y las células Puntas diamantadas para microdermoabrasión.desprendidas son aspirados por un colector, con las puntas de diamantes se ejerce una succión que no sólo aspira las células removidas sino que garantiza un íntimo contacto entre la piel y la fresa.

La microdemoabrasión se utiliza como tratamiento previo o complementario de otras intervenciones, como la mesoterapia, los peelings químicos y las biomáscaras, ya que optimiza la absorción de sus principios activos. Los resultados son similares al peeling químico, aunque ofrece una ventaja para aquellas pieles que son reactivas a los ácidos.

Es un tratamiento no invasivo, indoloro, sin molestias y no requiere anestesia. Indicado tanto para pieles jóvenes como adultas, te lo recomiendo en caso de:

Está contraindicado para quienes tengan dermatitis, eczemas, herpes, lesiones vasculares,acné generalizado, diabetes…

El número de tratamientos depende de la condición de la piel y de la profundidad alcanzada. Una serie de 4 a 8 sesiones, de frecuencia semanal, permitirán eliminar continuamente las capas externas de piel muerta, logrando resultados visibles desde la primera sesión. La piel se siente y se ve suave y uniforme. Sin embargo, la microdermoabrasión no es un tratamiento mágico, ya que es necesario dar tiempo al tejido para regenerarse progresivamente a lo largo de las sesiones. La constancia es importante para el logro de los mejores resultados. A la hora de iniciar un tratamiento de microdermoabrasión debes tener en cuenta que toda exfoliación produce un microdaño y es imprescindible usar protección solar para evitar irritaciones y posteriores manchas; y para potenciar los resultados, trata la piel en casa con el renovador celular que te recomiende tu esteticista.

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Mesoterapia virtual

La mesoterapia virtual o electroporación, es un método no invasivo que facilita la penetración de principios activos al interior de la célula. Es una excelente alternativa  para introducir sustancias de manera indolora.

La electroporación utiliza ondas electromagnéticas (OEM), pulsadas y atérmicas, no ionizables, con la finalidad de producir una alteración en el potencial de la membrana celular. Esta alteración provoca una electro rotación de los lípidos con la consiguiente apertura momentánea de la membrana celular (electroporos) para el ingreso de sustancias hacia su interior. Se caracteriza por ser de acción reversible y transitoria debido al uso de corriente pulsada.

gráfico que muestra la penetración de activos con electroporación

Con la electroporación se forman poros o canales en la membrana celular permitiendo el ingreso de sustancias activas.

Es posible entonces, aplicar los ingredientes concentrados en la capa de la piel correcta y precisamente y a la profundidad deseada. Las sustancias pueden entrar por dos vías:

  1. Vía transcelular: directamente al interior de la célula
  2. Vía intersticial: a través de los lípidos del espacio intercelular

La velocidad de penetración transcutánea es de aproximadamente 1g cada 60/90 segundos. Con la electroporación en pocos minutos la membrana celular aumenta 400 veces su permeablidad. Con dicho sistema se ha hecho posible incorporar macromoléculas como el ácido hialurónico, la elastina y el colágeno sin causar daños a los tejidos ni a las células. Imagina que la eficiencia de absorción por parte de la célula se aproxima a un 100%, mientras que si te aplicas una crema sólo con las manos, ingresará un 20% del activo.

Los activos a utilizar se encuentran soluciones formuladas específicamente para este sistema. Pueden ser liposomados o no, lo importante es que tengan una estructura molecular específica. Las formulaciones con mayor resultado terapéutico son aquellas que tienen gran calidad, alta concentración de sustancias activas y una correcta proporción de las mismas.

Los beneficios de la electroporación están en relación con el activo que se desea incorporar: vitaminas, minerales, oligoelementos, antinflamatorios, fármacos.
Es muy utilizada en tratamientos para:

El prodecimiento de aplicar los activos en la piel puede durar de 15 a 20 minutos. Si bien desde la primera sesión se observan cambios, si deseas que éstos sean evidentes y de resultados duraderos será necesario que recibas por lo menos 10 sesiones con un máximo de dos por semana.

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Máscaras faciales

El uso de cosméticos está ligado a la vida humana por su uso en rituales, ceremonias y eventos sociales.
En la prehistoria los únicos productos conocidos eran naturales y provenían de cenizas, carbones, arcillas y sangre de animales. En la evolución de la humanidad, la aplicación de cosméticos tuvo en un principio una finalidad decorativa, luego de limpieza y por último de tratamiento.

En el ámbito cosmético, una máscara facial es una cobertura temporal, semisólida, usada como terapia, que tiene como fin corregir “imperfecciones” de la piel.  El método de acción es por oclusión, lo cual garantiza la penetración del principio activo para que llegue al sitio previsto de acción. Una máscara se compone de un vehículo inerte (gel, cera, alginatos, arcillas) que contiene el principio activo que se desea introducir en la piel (vitaminas, extractos biológicos, extractos vegetales, aceites vegetales, aminoácidos). Al poco tiempo de aplicada, la capa superficial de la máscara, por estar en contacto con el aire, pierde humedad y se transforma en una película densa, semipermeable, a través de la cual pueden pasar los gases de la transpiración cutánea, pero no pasa el calor o pasa con mucha dificultad,  concentrándose el calor sobre la piel y produciendo una vasodilatación capilar superficial.

Las máscaras son ideales  para cuando quieres quitar el exceso de grasitud de tu piel,  humectar tu piel deshidratada, estimularla si se la ve deslucida o calmarla porque se encuentra congestionada. Según el resultado que quieras lograr podrás usar máscaras de diferente acción:

Máscara de limpieza:  combina sustancias alcalinas y detergentes que emulsionan el sebo y desobstruyen los folículos pilosebáceos.

Máscara queratolítica: contiene sustancias que actúan sobre la queratina de la piel produciendo una micro exfoliación de la superficie cutánea. Puede contener papaína, esta es una enzima de la papaya, bromalina (enzima del ananá), acido glicólico, láctico.

Máscara emoliente: se mantiene húmeda o cremosa y puede contener aceites vegetales como el de palta, almendras o germen de trigo, lanolina, ceramidas. Tiene acción humectante, nutritiva, estimulante, según los activos que contengan.

Máscara astringente: su acción se basa en controlar temporalmente la seborrea y la dilatación del los poros. Dentro de sus componentes se pueden encontrar sales de zinc, de aluminio, de potasio, ácido láctico entre otros.

Máscara tensora: tiene por objetivo atenuar las arrugas y flaccidez. La base clásica de este tipo de máscara es la arcilla, pero actualmente se encuentran otras por ejemplo las que contienen polímeros con esta finalidad, que permiten la tensión suave de la piel.

Máscara blanqueadora: tiene por finalidad aclarar o remover manchas interviniendo en el proceso de oxidación de la melanina. Está compuesta por sustancias oxidantes. Por ejemplo ácido cítrico, láctico, vitamina C, peróxido de zinc o potasio, etc.

¿Cómo elegir la máscara correcta según tu tipo de piel? En general las arcillas van muy bien para pieles grasas ya que si las dejas secar absorben el exceso de sebo, las cremosas responden muy bien en pieles secas pues le dan emoliencia, y los geles, por su efecto refrescante, suelen utilizarse en pieles congestionadas e irritadas. Si tu piel se enrojece fácilmente te recomiendo usar máscaras de gel, refrescantes, que permanezcan húmedas durante su aplicación, con principios activos calmantes de hierbas: hamamelis, tilo, aloe vera, lavanda, manzanilla, malva, te verde; máscaras con agua termal, avena, citoquinas. Si padeces de acné las arcillas son una buena elección; con activos antisépticos como tea tree oil, lavanda y seborreguladores como cardo mariano, ácido salicílico, bentonita, zinc. Si tienes cutis seco te recomiendo máscaras cremosas que hidraten y devuelvan la elasticidad a tu piel. Los activos usados pueden ser ácido hialurónico, aceite de almendras, germen de trigo, aceite de rosa mosqueta, biopolímeros de seda, manteca de karité. Si tienes flaccidez y arrugas puedes optar por máscaras tensoras, reafirmantes y estimulantes que contengan colágeno, elastina, centella asiática, caviar, algas, vitaminas E, C, A, isoflavonas. Los fangos, ricos en minerales y oligoelementos, son estimulantes ideales para una piel envejecida. Si tienes manchas usa máscaras de fango o con ácidos y completa el tratamiento diario con sueros o cremas con ácido kójico, extracto de gayuba (uva ursi), émblica.

¿Cómo aplicar la máscara? Es imprescindible higienizar previamente la piel aún si la máscara que te apliques es de limpieza. Primero te recomiendo remover detritus, partículas de polvo o de maquillaje con una emulsión o gel de limpieza. Para obtener buenos resultados, en general, el tiempo de aplicación de una máscara es de 15 a 20 minutos. Si has de usar una en casa, puedes aplicarla una vez a la semana y opta por un momento tranquilo para que puedas recostarte mientras actúa. Esto es importante ya que un estado de calma no sólo es saludable para tu salud en general sino que permite a tu piel estar más receptiva para absorber los activos. Después de 15 a 20 minutos puedes quitar la máscara con agua y algodón o esponja cuidando de no irritar la piel. Coloca un tónico y una crema final.

> MÁS INFORMACIÓN: Maquillaje artístico ecológico , Consejos básicos para el cuidado de la piel

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Consejos básicos para el cuidado de la piel

¿Qué tal si vemos los consejos básicos para que tu piel se vea bella y saludable?

  • Limpiar siempre el cutis: por la noche nunca olvides  desmaquillarte cuidadosamente los ojos con alguna loción, crema o aceite específico y para el resto del rostro usa gel, crema, espuma (dependiendo de tu biotipo cutáneo). Si no eres de maquillarte también realiza la limpieza nocturna para remover las impurezas que se han ido acumulando en tu piel durante el día (partículas de polvo, restos de células córneas, sudor, grasitud). No olvides higienizar tu piel por las mañanas antes de colocarte nuevamente las cremas o maquillarte. Los activos penetrarán bien y el maquillaje lucirá mejor.
  • Protección: si quieres salvar a tu piel de la aparición de arrugas y líneas de expresión prematuras, así como también de manchas solares utiliza protectores solares con factor 15 o más. También puedes recurrir a bases de maquillaje con FPS incorporado. Recuerda que los labios también necesitan de tu atención: en el mercado existen buenas opciones de labiales con protección.
  • Aplica cuidadosamente las cremas: para que no contribuyas a la flaccidez de la piel del rostro, no debes estirarla ni traccionarla y los movimientos que realices deben ser siempre hacia arriba.
  • Cuida tus cremas y maquillajes: este es un consejo fundamental para evitar la aparición de gérmenes en tus productos. Cierra bien los envases de tus cremas cuando no los uses y utiliza una espátula en vez de tus dedos para retirar la crema del pote. Te recomiendo no compartir los maquillajes: ciertas infecciones, la conjuntivitis por ejemplo, se pueden transmitir fácilmente cuando compartes un delineador o el pincel de la sombra para ojos. Si usas esponjas o cepillos, lávalos y desinféctalos bien y permite que se sequen bien para que no acumulen hongos y bacterias. Evita hacer mezclas de cremas antes de aplicarlas en tu rostro, puedes alterar la composición del producto y provocarte una reacción alérgica.
  • Elige los productos adecuados para tu piel: es importante un buen diagnóstico para establecer tu biotipo cutáneo (piel seca, piel grasa, piel mixta, piel normal) y así escoger las cremas y maquillajes específicos. A toda edad es adecuado usar un producto hidratante y luego de los 35 años agregar una crema antiedad.
  • Mantén una dieta sana: come mucha fruta y vegetales frescos ya que aportan cantidad de vitaminas que favorecen la regeneración de los tejidos. Consume legumbres, granos, semillas y frutos secos, ellos si una fuente de proteínas y por tanto fundamentales en la estructuración de los tejidos corporales. Bebe abundante agua a lo largo del día. Evita ingerir grandes cantidades de azúcar.
  • Constancia: como todas las cosas en la vida que te propones. Si te interesa cuidar tu piel debes cada día llevar a cabo tu plan de cuidado cosmético. Si es algo que te gusta y que te importa, no lo vivirás como una obligación sino como un disfrute. No olvides que el disfrute es indispensable para la salud y la belleza.
  • Adaptarse y aceptar: adaptarse a los cambios que va teniendo la piel a lo largo de nuestra vida y en consecuencia aceptarlos y desde esta situación positiva cuidarnos. La luz que irradia tu rostro es un equilibrio que se logra con los cuidados externos que realizas y la luz proveniente de tu interior.

> MÁS INFORMACIÓN: ¿Podemos leer nuestra piel? , Máscaras faciales , Peeling facial

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¿Podemos leer nuestra piel?

Lo que es adentro es afueraManos del terapeuta dando reiki a una mujer.

¿Recuerdas la última vez que te ruborizaste? ¿Te ha dicho tu pareja que has amanecido con ojeras?¿ O tal vez, frente al espejo, has detectado una incipiente erupción?

Respondiendo estas simples preguntas podemos afirmar que la piel experimenta cambios. Como órgano vivo que es, cumple diversas funciones: delimitación y protección mecánica y química, percepción y sensibilidad, expresión, estímulo sexual, respiración, exudación, termorregulación. Estas funciones confieren a la piel el papel de barrera material externa y al mismo tiempo de vía de contacto con el medio que nos rodea. En su superficie se refleja el estado de los órganos internos y toda afección que en ella suceda es transmitida hacia el órgano correspondiente. Pero estas funciones no se aplican solamente a procesos somáticos sino que también involucran procesos psíquicos. Algunos ejemplos claros de ello pueden ser: cuando nos ruborizamos por experimentar vergüenza, el ponernos pálidos de susto, cuando sudamos por miedo o excitación, al erizarse los pelos de horror.

Leer la piel, entonces, significa examinarla atentamente por medio de la observación y la palpación para descubrir los cambios que en ella se manifiestan como consecuencia de procesos somáticos y psíquicos. Es de vital importancia para los que trabajamos en el área de la salud desarrollar esta atención consciente para comprender qué sucede en el organismo a nivel fisiológico y de las emociones y poder así orientar la terapia adecuada para la recuperación del equilibrio perdido.

Algunos datos:

  • Es el órgano más extenso del cuerpo
  • Abarca una superficie de 2m2
  • Pesa 4 kg
  • Comprende un 5% del peso total del cuerpo
  • Contiene el 30% de la sangre circulante

> MÁS INFORMACIÓN:La piel en la menopausia , Consejos básicos para el cuidado de la piel , Nuestro cuerpo es “decidor” de verdades

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