Piel mixta

La piel mixta es un biotipo cutáneo que presenta una combinación de dos clases de piel diferentes al mismo tiempo: piel grasa en el centro y seca o normal en la periferia. El principal desafío que plantea para quienes tienen esta característica es el de encontrar un tratamiento adecuado que equilibre las diferencias.

En la piel mixta, las distintas secreciones de las áreas del rostro da como resultado dos tipos de manto hidrolipídico. Esta variación también puede darse entre la piel de la cara y del cuerpo (normal en la cara y grasa en la espalda, normal en la cara y seca en los miembros inferiores o superiores, etc.)

Por lo general la zona central (frente, nariz y mentón) es grasa o seborréica. En este área, conocida como zona T, genéticamente se máscaras de comedia y tragediasuele agrupar mayor cantidad de glándulas sebáceas, y si su producción de sebo es excesiva determinará un manto hidrolipídico oleoso. La zona de mejillas y contorno facial es seca, normal o sensible. Estas áreas presentan tendencia a la deshidratación, baja producción de sebo y predisposición a desarrollar arrugas tempranamente.

Si tienes piel mixta, sabrás muy bien de qué te hablo y es muy probable que experimentes alguno de los siguientes síntomas:

  • Zona T oleosa, con poros dilatados, comedones (espinillas)
  • Mejillas y/o laterales deshidratados, escamosos
  • Mejillas y/o laterales con piel fina, poros imperceptibles
  • Presencia de rosácea, piel sensible

Por lo general la piel mixta está determinada genéticamente. Sin embargo, a veces, las personas tornan su piel de normal a mixta cuando usan productos inadecuados. Por ejemplo cuando abusas de cremas que contienen elementos irritantes que propician la deshidratación y consecuente sequedad, o cremas muy untuosas y grasosas que estimulan la producción excesiva de sebo y obstruyen los poros. No es recomendable demasiada emoliencia para la zona T ni demasiado producto absorbente para las zonas secas.

Cuidado cosmético de las pieles mixtas

Muchas personas con piel mixta suelen sentirse desorientadas a la hora de elegir los productos correctos para su cuidado. Principalmente tienes que escoger cosméticos que no agudicen la diferencia entre las zonas faciales. En ocasiones será necesario que uses productos específicos para cada área. Por ejemplo:  en la zona grasa ponte geles, lociones o emulsiones con baja composición lipídica. También aplica mascarillas de arcilla o gel de aloe vera para regular el sebo. Para las partes secas elige lociones emolientes y cremas humectantes; incluye el contorno de ojos también. La exfoliación con cremas con gránulos siempre viene bien para dar a la piel higiene profunda y suavidad. Los limpiadores suaves en geles o espumas son perfectos. Si tu piel tiene rosácea o daño solar es importante que los productos sean suaves, puedes escoger una espuma o un agua desmaquillante soluble en agua.

El peeling químico y la microdermoabrasión son aconsejables para unificar el grosor, aspecto y textura de la superficie cutánea. La profesional, con el conocimiento que tiene de las acciones de los diferentes ácidos podrá utilizar los específicos para cada zona. El buen diagnóstico y la habilidad que tenga la esteticista en el uso de la microdermoabrasión le permitirá seleccionar las partes engrosadas de la piel para trabajarlas con más intensidad.

El desafío que presenta la piel mixta es equilibrar sus diferencias. Si tienes dudas sobre cómo tratarla, te recomiendo hacer una consulta a tu esteticista para que te haga un diagnóstico y te oriente en el tratamiento diario. La selección de productos de buena calidad que se adecúan a la necesidad de cada área ayuda a solucionar los problemas que este tipo de piel acarrea.

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Piel seca

La piel seca es un biotipo cutáneo en el cual las glándulas sebáceas y sudoríparas son más pequeñas y secretan menor cantidad de sebo y sudor con respecto a la piel normal, determinando así ciertos síntomas que le son característicos.

La escasa producción de sebo y agua hace que el manto hidrolipídico sea insuficiente y con un PH con tendencia a la alcalinidad. Estas condiciones generan un estrato córneo seco, poco flexible y sensible. El espesor de las capas de la piel está disminuido, los orificios foliculares son casi imperceptibles, la piel es fina y puede observarse la red vascular de la dermis debido  a la delgadez de la epidermis.

Existen tres tipos de piel seca:Porción de tierra seca

  1. Piel seca alípica: fase acuosa normal y oleosa deficiente. Muy opaca, con tendencia a la eritrosis.
  2. Piel seca deshidratada: agua insuficiente y sebo normal. Tendencia a la irritación, de aspecto deslucido.
  3. Piel seca xerodérmica: fases acuosa y grasa insuficientes.

Si tienes piel seca, sabrás muy bien de qué te hablo y es muy probable que experimentes alguno de los siguientes síntomas:

  • Sensación de tirantez, sequedad, especialmente después de bañarte
  • Descamación leve a severa
  • Aspereza al tacto
  • Opacidad
  • Picazón (prurito) que a veces puede ser intensa, irritación
  • Líneas finas, grietas, arrugas
  • Enrojecimiento
  • Telangiectásias (comunmente llamadas “arañitas”)

Una de las problemáticas de la piel seca es la reducción de su capacidad para retener agua. Esta cualidad depende de la concentración de los factores naturales de humectación (NMF). Entre los más importantes se encuentran: urea, aminoácidos, ácido pirrolidón carboxílico (PCA), lactato, electrolitos. Al estudiar la piel seca se observa que el porcentaje de los NMF está reducido (especialmente la urea) aumentando la pérdida de agua transepidérmica (TWEL). Los corneocitos, para evitar la deshidratación, llegan a compactarse tanto entre sí que se superponen demasiado formando una barrera celular compacta.

A medida que la piel se vuelve más seca las células se tornan rígidas y pierden flexibilidad, ocasionando agrietamientos. El cambio cualitativo y cuantitativo de los lípidos de origen epidérmico (ceramidas, colesterol y ácidos grasos poliinsaturados) presentes en el espacio intercelular de los estratos córneo y granuloso ocasiona alteraciones en la función barrera de la piel. Esta modificación incrementa aún más la exposición de las células al medio ambiente conduciendo a una mayor pérdida de agua, a una resequedad más acentuada y a mayor vulnerabilidad frente a los factores ambientales. Estudios en piel seca informan sobre el enlentecimiento del metabolismo celular con disminución del ácido linoleico (ácido graso esencial omega 6) y de su metabolito ácido gamma-linolénico.

La falta de una adecuada humectación perturba los procesos de descamación. La células muertas no se desprenden normalmente y quedan en la superficie originando áreas con piel escamosa y otras con espesor aumentado generalmente en nariz y mentón. También desarrolla precozmente pliegues y arrugas por la falta de elasticidad; tiene tendencia a reacciones alérgicas y poca tolerancia a la intemperie y a los jabones.

Comienza a cuidar tu piel

Para lograr una piel saludable es necesario elevar los niveles de humectación reteniendo el contenido hídrico en el estrato córneo y aportando agua desde fuera. Los productos cosméticos humectantes devuelven humectación a la piel otorgándole suavidad y flexibilidad. También ayudan a que se recupere por sí sola. Te recomiendo usar texturas ricas y untuosas como emulsiones o cremas w/o (water in oil), las cuales poseen una proporción mayor de aceite que de agua. Las formulaciones cosméticas con activos encapsulados en liposomas son ideales para prevenir la pérdida de agua. Cuando contienen activos como ceramidas y fosfolípidos resultan eficaces para reparar pieles con la barrera lipídica alterada. Si transportan por ejemplo, agua, ácido hialurónico, urea o ácido linoleico funcionan como excelentes hidratantes.

El tratamiento intensivo más eficaz que encuentras en el gabinete cosmetológico utiliza la electroporación para incorporar sueros biológicos con activos hidratantes y remineralizantes que la piel seca necesita.

Integrando el cuidado de tu piel en casa y realizando tratamientos periódicos en el gabinete promoverás la recuperación y el mantenimiento de la piel a lo largo del tiempo.

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Mesoterapia virtual

La mesoterapia virtual o electroporación, es un método no invasivo que facilita la penetración de principios activos al interior de la célula. Es una excelente alternativa  para introducir sustancias de manera indolora.

La electroporación utiliza ondas electromagnéticas (OEM), pulsadas y atérmicas, no ionizables, con la finalidad de producir una alteración en el potencial de la membrana celular. Esta alteración provoca una electro rotación de los lípidos con la consiguiente apertura momentánea de la membrana celular (electroporos) para el ingreso de sustancias hacia su interior. Se caracteriza por ser de acción reversible y transitoria debido al uso de corriente pulsada.

gráfico que muestra la penetración de activos con electroporación

Con la electroporación se forman poros o canales en la membrana celular permitiendo el ingreso de sustancias activas.

Es posible entonces, aplicar los ingredientes concentrados en la capa de la piel correcta y precisamente y a la profundidad deseada. Las sustancias pueden entrar por dos vías:

  1. Vía transcelular: directamente al interior de la célula
  2. Vía intersticial: a través de los lípidos del espacio intercelular

La velocidad de penetración transcutánea es de aproximadamente 1g cada 60/90 segundos. Con la electroporación en pocos minutos la membrana celular aumenta 400 veces su permeablidad. Con dicho sistema se ha hecho posible incorporar macromoléculas como el ácido hialurónico, la elastina y el colágeno sin causar daños a los tejidos ni a las células. Imagina que la eficiencia de absorción por parte de la célula se aproxima a un 100%, mientras que si te aplicas una crema sólo con las manos, ingresará un 20% del activo.

Los activos a utilizar se encuentran soluciones formuladas específicamente para este sistema. Pueden ser liposomados o no, lo importante es que tengan una estructura molecular específica. Las formulaciones con mayor resultado terapéutico son aquellas que tienen gran calidad, alta concentración de sustancias activas y una correcta proporción de las mismas.

Los beneficios de la electroporación están en relación con el activo que se desea incorporar: vitaminas, minerales, oligoelementos, antinflamatorios, fármacos.
Es muy utilizada en tratamientos para:

El prodecimiento de aplicar los activos en la piel puede durar de 15 a 20 minutos. Si bien desde la primera sesión se observan cambios, si deseas que éstos sean evidentes y de resultados duraderos será necesario que recibas por lo menos 10 sesiones con un máximo de dos por semana.

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Maquillaje artístico

Para los que gustan de la fotografía y especialmente del maquillaje artístico aquí van algunas imágenes del fotógrafo italiano Maurizio Fantini.

Candy, por Maurizio Fantini

Más fotos>>

> MÁS INFORMACIÓN:Maquillaje artístico ecológico

Body splash de jazmines

Toma nota de esta receta para elaborar un perfume natural de jazmines. En aromaterapia, el jazmín posee propiedades afrodisíacas, relajantes y antidepresivas.

Jazmines

Para preparar este body splash sigue estos pasos:

  • Coloca 100 ml de vodka de muy buena calidad en un envase de vidrio esterilizado
  • Agrega jazmines recién cortados hasta el nivel del vodka, sin aplastarlos
  • Deja reposar 3 días, para luego colarlo con un filtro de papel
  • Repite esta operación 3 veces
  • Agrega 10 ml de aceite esencial de jazmín
  • Deja reposar 21 días en un lugar fresco y oscuro

Una vez que finalices con el proceso de elaboración, obtendrás un líquido ámbar. Ya está listo tu perfume de jazmines. Elige un frasco que te guste para envasarlo.

Fuente: libro Aromas del Alma, de Ana Cejas, Utilísima editores.

> MÁS INFORMACIÓN: Aromaterapia en casa , Aromaterapia-El lenguaje de los aromas


La preservación de los cosméticos

Los conservadores en los cosméticos garantizan la seguridad y calidad del producto y por lo tanto juegan un papel importante en todas las formulaciones. Los laboratorios se ven en el reto constante de elegir el correcto sistema de conservación a la hora de elaborar un producto.

Microbiología cosmética

La microbiología cosmética se encarga de estudiar y evaluar las fuentes microbianas que pueden afectar la calidad de los productos cosméticos, estudia los factores que afectan el deterioro de las formulaciones, establece métodos de control microbiológico y principios de prevención y conservación. Dado que muchos productos cosméticos no pueden ser fabricados o envasados de manera estéril es imperativo el uso de sistemas de conservación que tienen por objetivos:

  1. inhibir el crecimiento microbiano que conduce a la putrefacción del producto
  2. proteger al consumidor de los posibles riesgos de infección
  3. impedir la re-contaminación del producto durante su uso y la posible contaminación cruzada entre los usuarios

Desde un punto de vista legislativo, no existe ninguna norma de obligado cumplimiento que regule los límites de contenido microbiológico de los cosméticos. Sin embargo hay asociaciones que han publicado algunas directrices a cumplir en cuanto al contenido máximo de microorganismos viables para los productos. En cuanto al uso de conservantes permitidos que garantizan la seguridad de un cosmético, existen estrictas reglamentaciones nacionales e internacionales. Se puede encontrar un listado de conservadores tradicionales permitidos para productos de cuidado personal en el anexo VI de la Directiva de Cosméticos que proporciona información sobre la concentración máxima de conservantes en un producto acabado, exigencias, condiciones de empleo y advertencias obligatorias que deben figurar en el envasado. Según el artículo 6 debe estar en el etiquetado la fecha de caducidad del producto, período de tiempo en que después de la apertura, el producto puede ser utilizado en condiciones óptimas y seguras. Esta fecha guarda relación estrecha con el tipo de conservantes utilizados en la formulación.

Además del uso de conservadores existe otro método llamado tecnología de barrera o de obstáculos (hurdle technology) que refuerza la preservación de un producto y permite disminuir la cantidad de conservantes tradicionales necesarios para lograr el equilibrio microbiológico. Las tecnologías de barrera implican el control de las características físicas del producto, deben mantener bajo control la población “normal” de microorganismos en el producto. Ejemplos de barreras son: alta temperatura durante el proceso, baja temperatura durante el almacenamiento, actividad de agua, acidez (pH), potencial redox y conservantes.

Tiempos de transición

El uso de conservantes tradicionales para los productos de cuidado personal ha sido bastante cuestionado en los últimos años, situación que llevó la mirada de los laboratorios hacia la investigación de conservantes naturales. Esta tendencia hacia lo natural observada en el mercado, motivó el desarrollo de una nueva clasificación de los conservantes en tradicionales y ecológicos (green preservatives). Mientras que los tradicionales siguen características químicas (alcoholes, parabenos, fenoles, sales de amonio cuaternario, ácidos orgánicos, biguanidas), los llamados conservantes “verdes” son sustancias naturales que pueden mejorar la conservación de una formulación. La leyenda “sin conservantes” significa que el cosmético no contiene ningún conservante listado en el anexo VI. Para que una formulación así sea microbiológicamente segura deberá estar fabricada bajo condiciones estériles y contenida en un envase que no permita el acceso de microorganismos. Si no se cumple este requisito el cosmético estará expuesto a la contaminación. Lonza, uno de los principales proveedores de activos del mundo para industria farmacéutica, explica: “… no todos los conservadores naturales son declarados como conservantes según la normativa de la UE, significa entonces, que por definición, no existe actualmente en el mercado un producto elaborado completamente con conservantes naturales”.

La delimitación entre productos naturales y químicos se ha vuelto bastante difusa creando confusión acerca de los términos verde, natural u orgánico. La leyenda de producto “verde” no necesariamente garantiza que se está frente a un producto 100% ecológico o libre de conservantes tradicionales. En Europa, the Cosmetics Organic Standard (COSMOS), formada por varias asociaciones de certificación, trabaja para establecer las nuevas normativas que ayudarán a definir mejor qué productos cosméticos pueden ser etiquetados como naturales u orgánicos.

De todos modos se sabe, que hoy en día algunos conservantes verdes pueden asegurar la conservación adecuada para un amplio espectro de productos. Sin embargo conservadores tradicionales, como los parabenos, liberadores de formaldehído y isothiazolinones no pueden ser evitados aún debido a la composición de algunas formulaciones. Su utilización es también de suma importancia en muchos países en desarrollo donde las condiciones ambientales a menudo favorecen el crecimiento de microorganismos que influyen negativamente en la estabilidad de la mayoría de los conservantes naturales (son menos estables que los tradicionales).

Lonza acaba diciendo: “la selección final de un sistema de conservación debe tener en cuenta muchos parámetros más allá del deseo de usar un conservador verde. En última instancia, el criterio de selección más importante debe ser que el mejor sistema de conservación contribuye a la seguridad microbiológica y la calidad de su producto”.

> MÁS INFORMACIÓN: Biocultivos, la nueva cosmética

Resveratrol, la promesa para una larga vida

El resveratrol está revolucionando el mundo de la ciencia por su promesa de dar larga vida a los seres. Las industrias del vino, farmacéutica y cosmética nos acercan sus productos en forma de vinos calificados como saludables, cremas antiarrugas, cápsulas y ampollas tópicas, aguas rejuvenecedoras, suplementos nutricionales antioxidantes. Veamos de qué se trata…

El resveratrol es un compuesto químico que está presente en muchas plantas y frutas (uvas, arándanos, frambuesas, moras, maníes, piñones, eucaliptus). Es producido naturalmente por las plantas como una defensa frente a las enfermedades, actúa como un antibiótico para luchar contra las bacterias y hongos, y como protector frente a las radiaciones untravioletas.

Una de las razones iniciales por la cuales el resveratrol se consideró como potencialmente beneficioso fue la observación del estilo de vida francés. Aunque los franceses tienden a consumir una dieta alta en grasas tienen una incidencia baja de enfermedad cardíaca; muchos creen que ello se debe al consumo frecuente de vino tinto. Si bien el resveratrol se ha hecho conocido por ser un polifenol presente en el vino, se encuentra en él en una cantidad relativamente mínima. Algunos estudios dicen que el maní es la mejor fuente de alimento si se quiere consumir resveratrol ya que  lo contiene en cantidad significativamente más alta que las bayas o uvas.

El resveratrol y la restricción calórica

La restricción calórica consiste en realizar una alimentación alta en nutrientes y baja en calorías (con reducción aproximada de un 30%) con el fin de mejorar la salud y retrasar el envejecimiento. Los estudios arrojan que la restrricción calórica reduce el colesterol, la glucosa en ayuno y la presión sanguínea. El problema es que es bastante difícil para la mayoría de las personas, mantener a largo plazo una restricción calórica de este tipo. Es por ello que las investigaciones se orientan en la búsqueda de “algo” que permita obtener los resultados de la restricción calórica sin llevar a cabo los “sacrificios” que ella requiere. Al parecer, el resveratrol es el postulante más óptimo para imitar este proceso. Estudios hechos por el Dr. Sinclair han demostrado que el resveratrol activa la enzima sirtuina que estabiliza el material genético de las células y por lo tanto permite mayor sobrevida.

Los estudios preliminares sugieren que el resveratrol podría ser excelente contra:

  • el envejecimiento: es un poderoso antioxidante porque inhibe el estrés oxidativo producido por los radicales libres al activar las sirtuinas, responsables de regular los procesos de renovación de las células. Ejerce de este modo una acción protectora contra el daño del ADN, con lo que podría extender la vida útil de las células
  • las enfermedades del corazón: previene la oxidación (solidificación) de grasas como el colesterol (causante de la arterioesclerosis), previene también la agregación plaquetaria que conduce a la formación de coágulos sanguíneos, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares
  • el cáncer: detiene la iniciación, promoción y progresión de los tumores, al parecer inhibiendo la enzima ciclooxigenasa-1 (aunque aún faltan estudios que lo confirmen) También afirman que protege a las células sanas de la radioterapia
  • la obesidad: al ser activadas las sirtuinas se produce una disminución de la adiposidad y una consecuente baja del peso corporal
  • diabetes: gracias a la activación de las sirtuinas, disminuye los niveles de glucosa y aumenta la sensibilidad de la insulina

Si bien, actualmente, el resveratrol ha conseguido el rol protagónico dentro del grupo de los antioxidantes por ser una gran promesa como dador de larga vida, la mayoría de las investigaciones sobre el resveratrol se han realizado en animales. Los primeros resultados arrojan que el uso de resveratrol no presenta toxicidad, incluso a dosis muy altas, aunque los efectos a largo plazo aún son una incógnita.

> MÁS INFORMACIÓN: La piel en la menopausia , Células vivas de levadura-Biocosmética

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Envejecimiento y piel

El envejecimiento, desde el punto de vista biológico, es un proceso lento e involutivo del organismo en su totalidad. Muchas de las modificaciones que van ocurriendo se expresan en la piel doblemente: en ella se reflejan los cambios que sufren los órganos internos y los que la propia piel produce como órgano que es.

Si bien existen muchas teorías que explican el envejecimiento (del entrecruzamiento, del desgaste, del error catastrófico,  de los radicales libres, genética, del marcapasos) muchos científicos opinan que el envejecimiento es el resultado  de fenómenos que actúan conjuntamente. Fenómenos internos y externos (radiaciones solares, contaminación ambiental, estrés laboral, mala alimentación) tienen su participación en este proceso involutivo.

Existe unanimidad en cuanto a la teoría de los radicales libres para explicar el envejecimiento cutáneo.  Los radicales libres se hallan en el tejido cutáneo sano en pequeñas cantidades como consecuencia del proceso de respiración celular que transforma o reduce el oxígeno molecular a agua. Cuando la cantidad de estos radicales es excesiva (estrés oxidativo), el proceso de envejecimiento cutáneo se acelera.

Si observas una piel envejecida notarás:

  • pérdida de elasticidad
  • flaccidez
  • resequedad
  • arrugas
  • manchas
  • aparición de estigmas seniles cutáneos de todo tipo

A continuación tienes una lista de las alteraciones fisiológicas y morfológicas que se producen en las diferentes capas de la piel:
en la epidermis

  • disminución del grosor
  • engrosamiento de la capa córnea
  • reducción de la capacidad de retención de agua (deshidratación)
  • ralentización de la reproducción celular
  • disminución y alteración de los melanocitos. Irregularidades en la pigmentación
  • disminución de las células de defensa (Langherhans)
  • aplanamiento de la unión dermo/epidérmica
  • acidificación del PH

en la dermis

  • atrofia celular
  • disminución de fibroblastos
  • formación de colágeno poco soluble y disminución de su poder hidratante
  • degradación y variación de la sustancia fundamental (proteoglicanos – glicoproteínas)
  • disminución del ácido hialurónico
  • degradación de las fibras elásticas
  • disminución de los mastocitos
  • disminución del calibre de los vasos sanguíneos y alteración de los mismos

en la hipodermis

  • atrofia generalizada (con predominio en rostro, dorso de manos y tobillos)
  • acentuación de pliegues, surcos y aparición de nuevos
  • tendencia a la hipotermia
  • menor protección mecánica
  • vasos sanguíneos visibles

otras modificaciones que se producen en la dermis de forma natural al involucionar son:

  • disminución de la respuesta nerviosa
  • disminución del número de glándulas sudoríparas
  • hiperplasia de las glándulas sebáceas
  • insuficiente producción de grasa (falta de lubricación)
  • disminución del número de folículos pilosos
  • aparición de pelo androgénico (en mujeres)

Como ya hemos visto, con el paso del tiempo empiezan a hacerse visibles en la piel los efectos nocivos de los radicales libres; ante esta realidad una acción positiva es  la prevención. Orienta tu vida hacia  una alimentación  rica en vitaminas y oligoelementos, libre de tabaco y alejada  del estrés. Cuida tu piel externamente principalmente con filtros solares y  mantenla humectada y nutrida con cosméticos con activos antioxidantes (el resveratrol es la última novedad en biocosmética).

> MÁS INFORMACIÓN: Menopausia y piel , Consejos básicos para el cuidado de la piel , Peeling facial

> Humor en LA VIÑETA: el tiempo pasa… , la mujer ideal

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¿Qué son los radicales libres?

Los radicales libres (RL) se encuentran en muchos procesos de la vida: la luz solar genera radicales libres, los motores de combustión funcionan por la presencia de radicales libres, al quemar maderas se producen radicales libres, nuestras células generan radicales libres.

radical libre tomando un electrón de una molécula estable

Los radicales libres presentan uno o más electrones desapareados.

Nuestro organismo produce una controlada cantidad de radicales libres para cumplir con ciertas funciones específicas o como resultado del metabolismo celular normal. El problema surge cuando esta producción se descontrola generando en cantidad excesiva radicales libres que destruyen células, tejidos y órganos.
A los RL se los define como “un átomo o una molécula que presenta uno o más electrones desapareados”. Para entender mejor es ineludible que nos adentremos en algunos conceptos básicos de química.
Podemos empezar con un ejemplo: imagina una molécula formada por un átomo A y un átomo B unidos químicamente entre sí (es decir, compartiendo electrones). Ahora imagina alguna condición extrema como ser temperaturas altas o radiaciones que rompen esta unión, quedando A y B separados. Como resultado de esta separación cada átomo quedará con electrones no pareados, adquiriendo ahora el estatus y nombre de radicales libres. Bajo esta nueva condición, estos RL se tornan inestables y buscarán a toda costa otro electrón para poder parearse. Esta intensa búsqueda los hace extremadamente reactivos. Si el radical libre choca con otra molécula u otro radical y comparte electrones puede formar una molécula estable y diríamos que este es el fin del problema. Ahora bien, el poder destructivo surge cuando el RL choca con una molécula estable y le roba un electrón, logrando estabilizarse a expensas de dicha molécula, la cual se vuelve inestable. Se inicia así una reacción en cadena que daña las moléculas y perpetúa la formación de más radicales libres.

Además de la producción de RL por parte del organismo, existen también factores externos que los generan: antibióticos, medicamentos, quimioterapia, radiaciones solares, contaminación ambiental, etc.
Si, por ejemplo, los radicales libres generados por exposición a la radiación solar no son neutralizados, ejercen una serie de acciones sobre los lípidos, las proteínas, los carbohidratos, las grasas, las membranas celulares y el ADN, cambiando su estructura y función. En la piel, se evidencia por lo que llamamos fotoenvejecimiento.

Cuando esta producción de radicales libres por parte de las células se desequilibra y se torna excesivo se origina un proceso llamado estrés oxidativo. Esto es que los RL libres generados a partir del consumo de oxígeno celular aumentan y el proceso de oxidación se descontrola  ocasionando daño y eventualmente muerte celular. Pero como la naturaleza tiende al equilibrio, te cuento que el organismo también produce antioxidantes que tienen el poder de inactivar a los RL. Sustancias como tocoferol, ácido ascórbico, glutatión, resveratrol y betacarotenos previenen el estrés oxidativo. De todos modos, si las agresiones son fuertes (exposición intensa o reiterada a las radiaciones UV solares), estos mecanismos antioxidantes son desbordados por la producción excesiva de RL, no pudiendo regular este proceso de oxidación.

Algunos cuidados que puedes realizar para evitar la producción excesiva de radicales libres:

  • Usa fotoprotectores para bloquear las radiaciones UVB y UVA para prevenir fotoenvejecimiento, fotosensibilización y cáncer cutáneo
  • Ingiere diariamente frutas, legumbres, verduras y hortalizas o cereales integrales para incorporar antioxidantes naturales a tu organismo
  • Cuida tu piel con productos cosméticos ozonizados ya que estimulan la capacidad defensiva de la piel, eliminando los efectos de la agresividad del medio ambiente
  • Utiliza cosméticos con principios antioxidantes
  • Evita fumar
  • Intenta alejar el estrés de tu vida (te recomiendo meditar, es una excelente técnica para traer calma a tu mente y por tanto a tu vida)

> MÁS INFORMACIÓN: ¿Te cuidas del sol? , RL: los manipuladores de la química , Hacer como el avestruz

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Máscaras faciales

El uso de cosméticos está ligado a la vida humana por su uso en rituales, ceremonias y eventos sociales.
En la prehistoria los únicos productos conocidos eran naturales y provenían de cenizas, carbones, arcillas y sangre de animales. En la evolución de la humanidad, la aplicación de cosméticos tuvo en un principio una finalidad decorativa, luego de limpieza y por último de tratamiento.

En el ámbito cosmético, una máscara facial es una cobertura temporal, semisólida, usada como terapia, que tiene como fin corregir “imperfecciones” de la piel.  El método de acción es por oclusión, lo cual garantiza la penetración del principio activo para que llegue al sitio previsto de acción. Una máscara se compone de un vehículo inerte (gel, cera, alginatos, arcillas) que contiene el principio activo que se desea introducir en la piel (vitaminas, extractos biológicos, extractos vegetales, aceites vegetales, aminoácidos). Al poco tiempo de aplicada, la capa superficial de la máscara, por estar en contacto con el aire, pierde humedad y se transforma en una película densa, semipermeable, a través de la cual pueden pasar los gases de la transpiración cutánea, pero no pasa el calor o pasa con mucha dificultad,  concentrándose el calor sobre la piel y produciendo una vasodilatación capilar superficial.

Las máscaras son ideales  para cuando quieres quitar el exceso de grasitud de tu piel,  humectar tu piel deshidratada, estimularla si se la ve deslucida o calmarla porque se encuentra congestionada. Según el resultado que quieras lograr podrás usar máscaras de diferente acción:

Máscara de limpieza:  combina sustancias alcalinas y detergentes que emulsionan el sebo y desobstruyen los folículos pilosebáceos.

Máscara queratolítica: contiene sustancias que actúan sobre la queratina de la piel produciendo una micro exfoliación de la superficie cutánea. Puede contener papaína, esta es una enzima de la papaya, bromalina (enzima del ananá), acido glicólico, láctico.

Máscara emoliente: se mantiene húmeda o cremosa y puede contener aceites vegetales como el de palta, almendras o germen de trigo, lanolina, ceramidas. Tiene acción humectante, nutritiva, estimulante, según los activos que contengan.

Máscara astringente: su acción se basa en controlar temporalmente la seborrea y la dilatación del los poros. Dentro de sus componentes se pueden encontrar sales de zinc, de aluminio, de potasio, ácido láctico entre otros.

Máscara tensora: tiene por objetivo atenuar las arrugas y flaccidez. La base clásica de este tipo de máscara es la arcilla, pero actualmente se encuentran otras por ejemplo las que contienen polímeros con esta finalidad, que permiten la tensión suave de la piel.

Máscara blanqueadora: tiene por finalidad aclarar o remover manchas interviniendo en el proceso de oxidación de la melanina. Está compuesta por sustancias oxidantes. Por ejemplo ácido cítrico, láctico, vitamina C, peróxido de zinc o potasio, etc.

¿Cómo elegir la máscara correcta según tu tipo de piel? En general las arcillas van muy bien para pieles grasas ya que si las dejas secar absorben el exceso de sebo, las cremosas responden muy bien en pieles secas pues le dan emoliencia, y los geles, por su efecto refrescante, suelen utilizarse en pieles congestionadas e irritadas. Si tu piel se enrojece fácilmente te recomiendo usar máscaras de gel, refrescantes, que permanezcan húmedas durante su aplicación, con principios activos calmantes de hierbas: hamamelis, tilo, aloe vera, lavanda, manzanilla, malva, te verde; máscaras con agua termal, avena, citoquinas. Si padeces de acné las arcillas son una buena elección; con activos antisépticos como tea tree oil, lavanda y seborreguladores como cardo mariano, ácido salicílico, bentonita, zinc. Si tienes cutis seco te recomiendo máscaras cremosas que hidraten y devuelvan la elasticidad a tu piel. Los activos usados pueden ser ácido hialurónico, aceite de almendras, germen de trigo, aceite de rosa mosqueta, biopolímeros de seda, manteca de karité. Si tienes flaccidez y arrugas puedes optar por máscaras tensoras, reafirmantes y estimulantes que contengan colágeno, elastina, centella asiática, caviar, algas, vitaminas E, C, A, isoflavonas. Los fangos, ricos en minerales y oligoelementos, son estimulantes ideales para una piel envejecida. Si tienes manchas usa máscaras de fango o con ácidos y completa el tratamiento diario con sueros o cremas con ácido kójico, extracto de gayuba (uva ursi), émblica.

¿Cómo aplicar la máscara? Es imprescindible higienizar previamente la piel aún si la máscara que te apliques es de limpieza. Primero te recomiendo remover detritus, partículas de polvo o de maquillaje con una emulsión o gel de limpieza. Para obtener buenos resultados, en general, el tiempo de aplicación de una máscara es de 15 a 20 minutos. Si has de usar una en casa, puedes aplicarla una vez a la semana y opta por un momento tranquilo para que puedas recostarte mientras actúa. Esto es importante ya que un estado de calma no sólo es saludable para tu salud en general sino que permite a tu piel estar más receptiva para absorber los activos. Después de 15 a 20 minutos puedes quitar la máscara con agua y algodón o esponja cuidando de no irritar la piel. Coloca un tónico y una crema final.

> MÁS INFORMACIÓN: Maquillaje artístico ecológico , Consejos básicos para el cuidado de la piel

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